20091109

N.O.O.S. (1)

N.O.O.S. es el relato más extenso que he escrito hasta la fecha. Nada menos que 11.000 palabras, que para alguien que escribe tan lentamente como yo no es poco. Representa, entre redacción y corrección, unos seis meses de trabajo. Precisamente debido a su extensión ha sido imposible publicarlo. Durante los últimos años las revistas de papel han ido siendo sustituidas por las electrónicas, que tienden más a publicar relatos breves.

En fin, que no quería que un relato tan especial para mí se quedara en el cajón, así que aquí lo tenéis por entregas, como en los antiguos folletines. Espero que os guste.



N.O.O.S.

Los Ángeles. 1963.

1

Eran las dos de la mañana, pero yo aún estaba despierto cuando el teléfono empezó a sonar. Pensé que se trataría de alguien que se había equivocado al marcar. Ningún cliente llamaba nunca de madrugada. Era algo demasiado hollywoodiense para ser verdad. Lo dejé sonar un rato, esperando que quien fuese se cansase de esperar y colgase. No sucedió. Finalmente me levanté de la cama, me dirigí hacia el teléfono y contesté.

—¿Sí?

—¿Es usted Philip K. Dick? —preguntó una mujer con una voz perfectamente hollywoodiense.

—Sí.

—¿El detective privado?

—No hay ningún otro, que yo sepa.

Un silencio lleno de interferencias se fue alargando al otro lado de la línea hasta hacerse embarazoso.

—¿Oiga? ¿Qué es lo que quiere? —pregunté sacando un cigarro de la cajetilla sobre la mesa.

—Tengo un caso para usted.

Bang.

Me encendí el cigarrillo y miré alrededor, temiendo que los colores de la habitación se difuminasen y todo quedase reducido a un crudo blanco y negro.

—Muy bien. Venga mañana a mi oficina y hablaremos de ello.

—No. Ellos están vigilando su oficina.

—¿Que ellos qué? ¿Quién coño son “ellos”?

Aquello empezaba a mosquearme. Hay gente que se cree con derecho a molestarte a las dos de la madrugada sólo por el hecho de encontrar tu número en la guía.

—Mire —dije señalando con el dedo a aquella persona que no podía ver mi gesto—, si esto es una broma…

—No es una broma. Reúnase conmigo mañana a las doce del mediodía en Hancock Park. En el banco más al sur frente a los pozos de brea. No falte, por favor, Phil.

Bang.

Nadie me llamaba Phil. Nunca. Y sin embargo, en boca de aquella mujer no me había parecido algo nuevo. Era como si estuviese acostumbrado a que aquella voz me llamase así. Como si no fuese la primera vez que una voz que no había escuchado nunca me llamara de una forma que nadie me llamaba.

—¿Oiga? ¿Oiga? ¿Quién es…?

La única respuesta fue un chasquido y el tono de comunicación interrumpida.

Colgué el auricular y fui adonde tenía guardado el Nembutal. Hacía unos meses había sufrido una pequeña crisis nerviosa asociada a episodios de amnesia que había superado gracias a mis amigos los barbitúricos. Pese a que ya estaba totalmente recobrado, aún conservaba unas cuantas píldoras, por si acaso. Y ahora necesitaba tomarme una de verdad.

De repente, una idea me asaltó. Corrí a la ventana y lentamente separé dos tiras de la persiana. Tres pisos más abajo, San Marino Street estaba tranquila. Observé detenidamente los coches aparcados en la oscuridad. En el interior de uno de ellos me pareció ver brillar fugazmente el ascua de un cigarro.

Bang.

Todavía tenía las píldoras de Nembutal en la mano. Me las llevé a la boca y me las tragué. Sin agua.


6 comentarios:

  1. ¿Ciencia Ficción? Esto empieza como una novela negra clásica, con un poso irónico quizás, pero me sigue gustando. De lo mejorcito que he leído últimamente.

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  2. Pues sí, ciencia ficción. Sigue leyendo y lo comprobarás, aunque ya el nombre del protagonista da alguna pista de hacia dónde van los tiros ;)

    Y bienvenido a este humilde sitio, Igor. Adelante, pasa y ponte cómodo.

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  3. Hola, Ricardo, yo me apunto a seguir esto. He empezado por el 13, he pasado al primero, y me está gustando mucho. Interesante de verdad.

    Te enlazaré a mi blog. Ok?
    Saludos
    Rafa

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  4. Hola, Rafael. Me alegro de que te guste este relato-folletín. Adelante, hay sitio de sobra. Espero que lo disfrutes...

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  5. Lo que me ha costado encontrar elprincipio de tu historia.
    He cometido el eror de leer el último publicado, el 17, y sin querer se me ha desvelado gran parte de la trama.
    Grrr.
    Me gusta mucho el toque "negro" del principio de la historia. Seguiremos atentos las sucesivas entregas. Ahora a lavarse los dientes y a escribir toca...
    ;)

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  6. Hola, Josep. Bienvenido.
    Me alegro mucho de que te guste la historia. No te preocupes por haberte chafado parte de la trama. Próximamente te visitarán unos agentes de N.O.O.S. que editarán convenientemente tu memoria.
    Te sugiero que no te resistas...
    ;)

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