20100510

El sentido de escribir ciencia ficción

En el prólogo a la antología del II Premio Ovelles Electriques, Enric Herce, uno de los jurados, se pregunta acerca de qué sentido tiene escribir ciencia ficción hoy día, estando sumergidos en una cotidianeidad hipertecnológica cada vez más vertiginosa. Sus palabras exactas son estas:

Si el futuro es hoy y como comenta Barceló «podríamos vaticinar la muerte de la ciencia-ficción por disolución en el contexto». Muchos se plantearán: ¿qué sentido tiene practicar la ciencia ficción literaria a día de hoy?

Ignoro qué contestarían a esta pregunta los autores galardonados en esta segunda edición del Ovelles Elèctriques (...). Aunque la verdad es que siento cierta curiosidad por saber qué opinarían del tema.

Supongo que respecto a este tema hay tantas opiniones como autores (o lectores) de ciencia ficción. La verdad es que esta idea suele aparecer bastante a menudo: La CF está en crisis o moribunda o incluso muerta a causa de que ha sido superada por la realidad. ¿Para qué fabular acerca de robots, ingeniería genética, inteligencia artificial... si ya forman parte de nuestro mundo real? ¿Tiene sentido?

Yo creo que sí, que cuanto más se acelera el desarrollo tecnológico, más sentido tiene escribir o leer ciencia ficción. Es más, creo que como género sólo tiene sentido en contextos de desarrollo acelerado. La CF nació en el S. XIX, siendo Frankenstein la primera obra considerada de este género. Antes de ese siglo la tecnología se desarrollaba de una forma muy lenta. Los cambios apenas podían ser percibidos de una generación a otra. No fue posible advertir los cambios en el curso de una sola vida hasta el XIX, con la Revolución Industrial. Es entonces cuando el hombre se dice: "Eh, esto realmente se mueve. ¿Adonde nos lleva?". Y el siguiente paso es ponerse a escribir sobre eso. Ponerse a escribir ciencia ficción.

En el fondo es una práctica muy sana. Casi se podría decir que socialmente positiva. Imaginemos un experimento. Salgamos a la calle y preguntemos a cualquiera que opina acerca de, por ejemplo, los organismos genéticamente modificados, o del desarrollo de Inteligencias Artificiales, o de cualquier otra tecnología que previsiblemente se desarrolle en los próximos veinte años. La mayoría de personas no tendrán una opinión formada. Sin embargo, un lector de ciencia ficción probablemente sí la tenga. Lleva años leyendo (y en el mejor de los casos reflexionando) acerca de ello. Ésa es la función social de la CF. Nos obliga a considerar temas que ahora quizá no son capitales, pero quizá lo sean dentro de diez años. Nos prepara para lo que quizá sea cotidiano en el futuro.

En la universidad yo estudié Historia. Fue a finales de los noventa. En aquellos años estaba de moda la teoría del Fin de la Historia, elaborada por Francis Fukuyama. Resumiendo mucho, venía a decir que, después del colapso del Comunismo en 1989, la Historia había acabado. Habían ganado los buenos, a partir de entonces todos felices para siempre. Fin de la Historia. Recuerdo a un profesor que nos decía: "Yo no creo que la Historia haya acabado. Porque mientras haya conflicto, habrá cambio. Y mientras haya cambio, habrá Historia". Por supuesto, tenía razón, y el 11 de septiembre de 2001 quedó claro para todos.

La cuestión es que esa idea es perfectamente aplicable a la ciencia ficción. Mientras haya conflicto, habrá cambio. Y mientras haya cambio, tendrá sentido escribir ciencia ficción.


7 comentarios:

  1. Probablmente la Ciencia Ficción y la novela en general acabarán cuando desaparezca el hombre, si eso ocurre alguna vez.
    Este planteamineto que haces es estimulante, más cuando lo relacionas con Mr. Fukuyama, que tenía ganas de agitar los patios académicos.
    Y sobre el género. Tiene algo muy especial, ya que se pregunta sobre el futuro, sobre los conflictos de mañana, las dudas éticas, proyecta, en definitiva, y muchas veces posee el raro don del vaticinio.
    Larga vida.

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  2. Pues como te comentaba en mi blog, ha sido una sorpresa recibir una respuesta a lo que planteaba en el prólogo. Creo que mi posición queda bastante clara en el mismo y, en cierta forma, ya ofrezco mi propia respuesta apoyándome en las tramas de los relatos situados en los primeros puestos, pero tal y como escribía en él, lo interesante es conocer las motivaciones de sus autores, los verdaderos protagonistas. Gracias por compartir las tuyas.

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  3. Hola, Enric. Bienvenido.
    Sí, yo creo que tu postura queda bastante clara en el prólogo. Entendí que tu pregunta era más retórica que otra cosa. De todas formas, no pude evitar pensar sobre esa cuestión y me pareció interesante compartir estas reflexiones. Está bien pararse de vez en cuando a pensar sobre lo que hacemos y por qué lo hacemos.
    Gracias por pasarte a comentar.

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  4. Igor:
    La verdad es que las tesis de Fukuyama tenían más de propaganda ideológica que de teoría científica. En sólo diez años quedó claro que la Historia es un proceso aún vivo.
    Y en cuanto a lo que comentas sobre la CF, ya se sabe que cada uno tiene su propia definición. La mía es la siguiente: "el género que especula acerca del cambio". Este cambio no tiene por qué ser sólo tecnológico, puede ser social, político, histórico... Mientras haya cambio (y hoy en día lo hay cada vez más) el hombre se hará preguntas sobre él. Y seguirá escribiendo (y leyendo) ciencia ficción.

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  5. "el género que especula acerca del cambio". Totalmente de acuerdo: seguramente, si más gente lo tuviese en cuenta, dejaría de lado los prejuicios y más ciencia ficción se leería ;)

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  6. Hola, Eugeni ;)
    Es verdad que hay muchos prejuicios contra la ciencia ficción. Incluso entre los aficionados hay prejuicios contra diferentes formas de entenderla. Aún así, no creo que sea un género moribundo, como se oye de vez en cuando. Puede que esté atravesando una crisis, pero eso ya ha pasado muchas veces y al final la CF siempre encuentra la manera de reinventarse y seguir sorprendiendo.

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