20110218

Geometría Frutal




Paseando por la Isla de Koch encontré, tras un macizo de helechos, un huerto de árboles fractales. Cansado del brécol de siempre, quise comer uno de aquellos frutos. Me acerqué y cogí una naranja, de la variedad Mandelbrot. Me dispuse a pelarla con mi navaja de Occam. Han pasado varios años desde entonces. Las peladuras cubren toda la isla, sofocándola. La naranja, sin embargo, continúa intacta.