20141222

Cambios, cambios, cambios



Desde que creé este blog, tengo la costumbre de escribir un post en diciembre haciendo balance del año que se acaba. Es un poco tópico, lo sé, pero me ayuda a situarme, a ver dónde estoy, cómo he llegado aquí y, sobre todo, a dónde me gustaría ir.

Este año ha sido un poco extraño: muy satisfactorio en lo literario y muy complicado en lo personal (particularmente en lo laboral). Pero de eso hablaré luego. Antes quiero repasar las publicaciones de este año:

  • El molde y la forma: relato aparecido en Maelstrom, un e-zine en forma de lista de correo de periodicidad quincenal. También puede leerse en el blog del mismo nombre.
  • Microsoma: este relato vio la luz en el volumen 3 de Planes B Steampunk, en un número especial dedicado al Gaslamp. Lamentablemente este número fue el último de la antología.
  • Sangre, sudor y monstruos: otro relato de género retrofuturista, mi aportación a Calabazas en el trastero: especial Steampunk. Ha sido un placer, como siempre, volver a colaborar en esta revista, por cuarta vez ya.
  • Prolang: aparecido en la antología de ciencia ficción contemporánea Terra Nova 3. No hace falta que lo diga, ha sido mi gran logro del 2014. No solo por el hecho de conseguir publicar con un sello como Fantascy (con su distribución y repercusión), sino porque casi todo el feedback que he recibido (que ha sido mucho) ha sido muy positivo. 
Y hasta aquí el repaso a las publicaciones, pero no a lo literario. Este año pude asistir por primera vez a una Hispacon, en concreto a la MIRCon, celebrada entre el 6 y el 8 de diciembre en Montcada i Reixac. Solo puedo decir que ha sido una experiencia fantástica. He desvirtualizado a un montón de gente a la que conocía hace años solo por internet, he conocido a mucha gente interesante, he participado por primera vez en la presentación de un libro... 

Resumiendo, la sensación que me queda de este 2014 es la de que he cruzado algún tipo de umbral. Siento como que algo ha cambiado, que nada volverá a ser igual. Y esto es cierto no solo en lo literario, sino también en lo personal, porque después de once años trabajando en el mismo sitio, a partir del próximo enero me voy a ver obligado a buscar un nuevo trabajo.

Normalmente acabo estos posts con los buenos propósitos para el año siguiente. Suelen ser escribir más, actualizar más a menudo el blog, acabar esa novela escrita a medias... La verdad es que esta vez no sé qué esperar del año que viene. Lo único de lo que estoy seguro es de que pase lo que pase, será algo nuevo. Será diferente.

En fin, feliz 2015 a todos.



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